Esta película ha sido considerada, muy a menudo, la mejor en la historia del cine. A sus 25 años, Orson Wells, creador total, se encarga de la dirección, actuación y escritura del guión de esta película. Welles se había convertido en poco tiempo en la niña bonita de Hollywood gracias a su singular narración radiofónica de “La Guerra de los Mundos”, que consiguió hacer creer al cultivado y escéptico público americano en una invasión extraterrestre. Como consecuencia del pánico se produjeron varios suicidios que en cualquier país que no fuera La Mayor Democracia del Mundo Libre (bueno, podríamos quitar lo de “libre” que suena como redundante) habría dado con Orson en la trena como culpable indirecto de estas muertes. Sin embargo, América es otra historia, y los productores cinematográficos consideraron que Welles era espectáculo puro y daría buenos ingresos en taquilla.
Lamentablemente Orson, el muy cabrón, no sólo era un genio sino que también se lo hacía, así que las cosas no salieron como cabría esperar. En vez de contar una historia de amor convencional, o una intriga en la que los malos eran sólo los alemanes, el tío se da cuenta de su genialidad y me factura una película intelectual en donde los aciertos desde un punto de vista exigente (la crítica europea), como de costumbre, acabarán siendo errores para el público. La película es un fracaso de taquilla, es un fracaso relativo en los Oscar y supone, en suma, la caída de un Welles recién entronizado. Caída que durará el resto de su vida con algunos altibajos, finalizando en su autoexilio en España y la participación de Orson Welles en un anuncio navideño de Freixenet que aún hoy provoca pesadillas a los que gustan de sus películas.
Pero, metámonos en harina y hagamos la pregunta del millón, esa que nunca nadie antes se ha hecho: ¿Es Ciudadano Kane la mejor película de la historia? Para aspirar al título, les voy a exponer, lo que para mí es, el as en la manga de Welles, quien cuenta, fundamentalmente, con tres argumentos:
- Las innovaciones en el plano técnico: en Ciudadano Kane podemos encontrarnos con planos singularmente complicados, en ocasiones radicalmente nuevos en la narrativa cinematográfica de Hollywood, que otorgan una mayor riqueza a la historia y hablan a las claras de la genialidad de Orson. Ni que decir tiene que el público huía despavorido de esos planos secuencia, picados, etc., tan raros.
- La estructura narrativa, que combina material de un reportaje periodístico con declaraciones de diversas personas (algunas de ellas muertas) en relación a la vida y acciones de Kane, supone también una nueva forma de contar historias que, combinada con las abundantes novedades técnicas, provocaba dos efectos: por un lado, una historia muy original, radicalmente nueva para lo acostumbrado en Hollywood, que sacudía sin piedad las mentes de los espectadores; por otro lado, la huida despavorida de la mayor parte de los espectadores, aterrorizados ante la idea de que en cualquier momento comenzaran a bajar marcianos en sus platillos volantes y se los comieran a todos.
- Por último, el principal error de Welles: inspirarse en la vida del magnate de la prensa sensacionalista William Randolph Hearst como eje de la historia, un ataque directo a uno de los poderes fácticos de los medios de comunicación yanquis que usó todos los resortes a su alcance para garantizar la marginación de Welles en el mundo del cine y obligarle a participar en películas menores, alejado de los grandes estudios. Particularmente doloroso le resultó a Hearst, vaya Usted a saber por qué, que el principal misterio de la película, la última palabra proferida por Kane antes de morir, “Rosebud” (”capullito de rosa”, más o menos), que en la película acaba siendo un trineo de juventud de Kane, correspondiera al apelativo familiar con que Hearst llamaba al clítoris de su amante, la actriz Marion Davis (y por cierto, ¿cómo se había enterado Orson Welles de algo así? Desde luego, le echó un par de huevos, pero no sabemos en qué sentido).
En fin, ¿es la mejor película en la historia del cine? Pues hombre, qué quieren que les diga, es una buena película, pero todo es cuestión de gustos, es muy complicado hacer frívolas clasificaciones con el arte, de hecho sólo en literatura me atrevería a decir que “El Quijote” es la mejor novela, pero claro, estamos hablando de un autor español (pese a lo cual tengo demasiada dignidad para intentar colarles alguna película española como número uno de la clasificación). Yo diría que es la mejor película de la historia del cine independiente, porque inaugura nuevas formas narrativas, porque es reivindicada sobre todo en Europa, porque desde luego su autor, Orson Welles, se convirtió en independiente a raíz de aquello, y porque fue un fracaso de público.
Orson Welles tuvo absoluta libertad para escoger a sus colaboradores, tener esto en cuenta es vital para analizar la película. Por un lado se apoyó en colaboradores que ya conocía, esto fue muy patente a la hora de escoger a sus actores, en su mayoría actores del Mercury Theater, su propia compañía, que tenían una experiencia nula en el cine pero que tenían la confianza de Wells (asimismo el que fueran inexpertos en el cine le daba confianza a Wells, ya que no verían sus errores e inseguridades). También contó con actores que no eran de su compañía, como en el caso del papel de primera esposa y en el de Susan Alexander. El principal beneficiado fue Joseph Cotten, su actuación de Leland, el mejor amigo de Kane, con su transformación física, le granjeó buena fama y se convirtió en un importante galán del cine en los 40 y 50. Otro colaborador, que por aquel entonces estaba fuera del mundo del cine, era el músico Bernard Herrmann, en aquella época trabajaba en la radio, Herrmann trabajó mucho los detalles minúsculos del sonido y la grabación se desarrolló de una forma inaudita, se grababa la música al mismo tiempo que se iban rodando los rollos, con ello se pretendía que la música estuviera totalmente integrada en la imagen, incluso el montaje de algunas escenas tuvieron que adaptarse a la música grabada. Todos sabemos que Bernard Herrmann terminaría siendo uno de los músicos más importantes, admirados y característicos del séptimo arte. Otro colaborador fue el guionista Herman J. Mankiewicz, este conocía personalmente a William Randolph Hearst, personaje en el que estaba básicamente basado el personaje de Charles F. Kane, lo que le proporcionó una incalculable base de datos personales para caracterizar al personaje. El guión fue reescrito en numerosas ocasiones, y Welles fue dándole su propia personalidad. Su estructura es circular, el inicio y el final están directamente relacionados tanto en la forma como en el fondo, la cámara se acerca a una mansión y los espectadores son los únicos testigos de cómo Kane dice su última palabra: Rosebud, asimismo al final los espectadores serán los únicos que conozcan el significado de la palabra y se volverán a alejar de la mansión. En la película nos encontramos dos hilos argumentales bien diferenciados: La aparente trama principal (la búsqueda del significado de Rosebud) y la aparente trama secundaria (la vida de un personaje carismático y soñador que embrutecido por el dinero y el poder se convierte en un ser inhumano, déspota y patético). La supuesta trama principal no es más que una excusa para que se desarrolle la trama secundaría, la que realmente interesa al autor y al espectador, es lo que Hitchcock llamaba un McGuffin. La trama de la búsqueda del misterio tiene un desarrollo lineal, aparte de tener una duración escasa en el metraje. La vida de Kane tiene un desarrollo fragmentado y subjetivo, construido a base de flashbacks, aquellas personas que conocieron al poderoso magnate nos van explicando como fue su experiencia. Con cada una de las entrevistas se da una visión diferente del protagonista, tanto porque van narrando con cierto orden cronológico el desarrollo del personaje como porque cada uno de ellos tiene una relación y una opinión distinta de Kane. Para que no nos perdamos en este complejo desarrollo de la trama, Welles monta, antes de que comiencen las entrevistas, un noticiario que resume brevemente la vida de Kane, narrándonos de forma simple y aparentemente inocente los "capítulos" de su vida que luego se desarrollarán subjetivamente. Para realizar este noticiario Welles copió el formato de los noticiarios cinematográficos "News of the world", las imágenes que daban una información más antigua de la vida de Kane debían estar en malas condiciones debido al paso del tiempo, así que Welles pisó el negativo para erosionar la imagen.
¿Cómo un inexperto pudo hacer una obra maestra? No todo debe imputarse a la genialidad, también tuvo mucho que ver que dispusiera del apoyo de gente con una importante experiencia en el cine y con ganas de probar cosas nuevas. Por ejemplo Perry Ferguson, director de arte, que trabajó muy estrechamente con Welles en la preparación de los decorados, a los que el director daba gran importancia, tanto por su experiencia teatral como por la importancia compositiva que adquirían debido a la profundidad de campo, el decorado se convirtió en uno de los principales medios para focalizar la atención de la vista del espectador (el principal fue la luz, pero de eso escribiré en breve). Otro detalle relacionado con los decorados es que es la primera película sonora en incluir techos en sus decorados, la aplicación continua de fuertes contrapicados (la cámara situada debajo de la imagen enfocada y fijada hacía arriba) y los angulares con profundidad de campo obligaron a su utilización, algo que no se hacía desde el cine mudo.
Para montar una historia de desarrollo tan complejo y (aparentemente) desordenado se requería la colaboración de un montador hábil y experto, labor que recayó en un joven Robert Wise, Welles tuvo un control total del montaje y supervisó directamente a Wise. Robert Wise terminó siendo un director de cine reconocido, dirigiendo entre otras "Ultimátum a la tierra", "Marcado por el odio", "West side story" y "Sonrisas y lagrimas".
Pero si a alguien se le atribuye una enorme influencia sobre el resultado final de "Ciudadano Kane", y casi me atrevería a asegurar al cine que realizó Orson Welles durante su carrera, ese es Gregg Toland, reputadísimo director de fotografía. Por aquel entonces acababa de triunfar al recibir un Oscar a la mejor fotografía por "Cumbres borrascosas", pero estaba descontento con la industria de Hollywood, ya que no le permitían desarrollar todas las ideas que tenía en mente porque eran demasiado novedosas. Parece ser que al enterarse de que a un provocador nato e inexperto le habían dado libertad total creativa, él mismo se propuso personalmente para realizarle la fotografía, por supuesto Orson Welles aceptó. La relación entre Toland y Welles era muy cercana a la de un maestro y su alumno aventajado, se reunieron frecuentemente y durante mucho más tiempo que el frecuente para preparar un largometraje, Toland le daba clases a Welles sobre luz, ópticas y todo lo que estuviera relacionado con la fotografía, fue en estas "clases" en las Toland fue introduciendo en Welles sus propias inquietudes, imágenes deudoras del expresionismo alemán (la sombra de F. W. Murnau es muy larga) con fuertes contrastes entre sombras y luces, la utilización de ópticas gran angulares, angulaciones muy pronunciadas (con gran peso de los contrapicados) y la característica visual más recordada de "Ciudadano Kane": la profundidad de campo. Toland ya había trabajado la profundidad de campo con John Ford con buenos resultados, pero quería llegar más lejos, todas las imágenes de "Ciudadano Kane" están supeditadas a la profundidad de campo, esto generaba nuevos problemas. Con las ópticas habituales era muy fácil controlar el centro de visión del espectador, solo había que enfocar lo importante y desenfocar lo superfluo, con la profundidad de campo todo queda enfocado, así que había que dirigir la vista del espectador hacia donde interesaba al director de otras formas más complejas y sutiles, optaron por realizar un elaborado trabajo de decorados (al verse el decorado en todo momento con total claridad, este tiene una importancia incluso mayor que en la mayoría de películas), también optaron por dar una gran importancia al desarrollo de luces y sombras, tanto a nivel dramático como narrativo, el ejemplo más claro lo encontramos en "Xanadu", la enorme mansión/castillo en la que Kane pasa sus últimos años, las sombras son inteligentemente usadas para hacer ver que las habitaciones del castillo son mucho más grandes de lo que realmente son los propios decorados donde se esta rodando, esta utilización de luces y sombras, de grandes angulares, etc...se convertirían en una constante en el cine de Welles, uno de los directores más barrocos y retorcidos de la historia del cine.
Pero tampoco hay que exagerar el poder de influencia que pudieran tener sobre Welles, la película responde plenamente a sus inquietudes: por ejemplo su tendencia a los planos largos, en ocasiones rozando el plano secuencia, huyendo deliberadamente de las relaciones plano contraplano, esto quizás pueda tener alguna relación con los orígenes teatrales de Welles, cuantos menos cortes más libertad y linealidad tiene la actuación del actor, pero los planos largos son muy complejos, requieren ser preparados detalladamente, otra de las características del cine de Welles. Incluso la influencia que pudo tener Toland en esa visualización expresionista es discutible, o como mínimo matizable, Welles en su juventud rodó un cortometraje directamente influenciado por "El gabinete del Doctor Caligari", la película más expresionista del expresionismo alemán. Además hay que considerar que toda su filmografía esta trufada de numerosas características netamente expresionistas: Interpretaciones excesivas, personajes atormentados, contrastes de luces y sombras muy marcados, posicionamientos de cámara imposibles,...
Lamentablemente Orson, el muy cabrón, no sólo era un genio sino que también se lo hacía, así que las cosas no salieron como cabría esperar. En vez de contar una historia de amor convencional, o una intriga en la que los malos eran sólo los alemanes, el tío se da cuenta de su genialidad y me factura una película intelectual en donde los aciertos desde un punto de vista exigente (la crítica europea), como de costumbre, acabarán siendo errores para el público. La película es un fracaso de taquilla, es un fracaso relativo en los Oscar y supone, en suma, la caída de un Welles recién entronizado. Caída que durará el resto de su vida con algunos altibajos, finalizando en su autoexilio en España y la participación de Orson Welles en un anuncio navideño de Freixenet que aún hoy provoca pesadillas a los que gustan de sus películas.
Pero, metámonos en harina y hagamos la pregunta del millón, esa que nunca nadie antes se ha hecho: ¿Es Ciudadano Kane la mejor película de la historia? Para aspirar al título, les voy a exponer, lo que para mí es, el as en la manga de Welles, quien cuenta, fundamentalmente, con tres argumentos:
- Las innovaciones en el plano técnico: en Ciudadano Kane podemos encontrarnos con planos singularmente complicados, en ocasiones radicalmente nuevos en la narrativa cinematográfica de Hollywood, que otorgan una mayor riqueza a la historia y hablan a las claras de la genialidad de Orson. Ni que decir tiene que el público huía despavorido de esos planos secuencia, picados, etc., tan raros.
- La estructura narrativa, que combina material de un reportaje periodístico con declaraciones de diversas personas (algunas de ellas muertas) en relación a la vida y acciones de Kane, supone también una nueva forma de contar historias que, combinada con las abundantes novedades técnicas, provocaba dos efectos: por un lado, una historia muy original, radicalmente nueva para lo acostumbrado en Hollywood, que sacudía sin piedad las mentes de los espectadores; por otro lado, la huida despavorida de la mayor parte de los espectadores, aterrorizados ante la idea de que en cualquier momento comenzaran a bajar marcianos en sus platillos volantes y se los comieran a todos.
- Por último, el principal error de Welles: inspirarse en la vida del magnate de la prensa sensacionalista William Randolph Hearst como eje de la historia, un ataque directo a uno de los poderes fácticos de los medios de comunicación yanquis que usó todos los resortes a su alcance para garantizar la marginación de Welles en el mundo del cine y obligarle a participar en películas menores, alejado de los grandes estudios. Particularmente doloroso le resultó a Hearst, vaya Usted a saber por qué, que el principal misterio de la película, la última palabra proferida por Kane antes de morir, “Rosebud” (”capullito de rosa”, más o menos), que en la película acaba siendo un trineo de juventud de Kane, correspondiera al apelativo familiar con que Hearst llamaba al clítoris de su amante, la actriz Marion Davis (y por cierto, ¿cómo se había enterado Orson Welles de algo así? Desde luego, le echó un par de huevos, pero no sabemos en qué sentido).
En fin, ¿es la mejor película en la historia del cine? Pues hombre, qué quieren que les diga, es una buena película, pero todo es cuestión de gustos, es muy complicado hacer frívolas clasificaciones con el arte, de hecho sólo en literatura me atrevería a decir que “El Quijote” es la mejor novela, pero claro, estamos hablando de un autor español (pese a lo cual tengo demasiada dignidad para intentar colarles alguna película española como número uno de la clasificación). Yo diría que es la mejor película de la historia del cine independiente, porque inaugura nuevas formas narrativas, porque es reivindicada sobre todo en Europa, porque desde luego su autor, Orson Welles, se convirtió en independiente a raíz de aquello, y porque fue un fracaso de público.
Orson Welles tuvo absoluta libertad para escoger a sus colaboradores, tener esto en cuenta es vital para analizar la película. Por un lado se apoyó en colaboradores que ya conocía, esto fue muy patente a la hora de escoger a sus actores, en su mayoría actores del Mercury Theater, su propia compañía, que tenían una experiencia nula en el cine pero que tenían la confianza de Wells (asimismo el que fueran inexpertos en el cine le daba confianza a Wells, ya que no verían sus errores e inseguridades). También contó con actores que no eran de su compañía, como en el caso del papel de primera esposa y en el de Susan Alexander. El principal beneficiado fue Joseph Cotten, su actuación de Leland, el mejor amigo de Kane, con su transformación física, le granjeó buena fama y se convirtió en un importante galán del cine en los 40 y 50. Otro colaborador, que por aquel entonces estaba fuera del mundo del cine, era el músico Bernard Herrmann, en aquella época trabajaba en la radio, Herrmann trabajó mucho los detalles minúsculos del sonido y la grabación se desarrolló de una forma inaudita, se grababa la música al mismo tiempo que se iban rodando los rollos, con ello se pretendía que la música estuviera totalmente integrada en la imagen, incluso el montaje de algunas escenas tuvieron que adaptarse a la música grabada. Todos sabemos que Bernard Herrmann terminaría siendo uno de los músicos más importantes, admirados y característicos del séptimo arte. Otro colaborador fue el guionista Herman J. Mankiewicz, este conocía personalmente a William Randolph Hearst, personaje en el que estaba básicamente basado el personaje de Charles F. Kane, lo que le proporcionó una incalculable base de datos personales para caracterizar al personaje. El guión fue reescrito en numerosas ocasiones, y Welles fue dándole su propia personalidad. Su estructura es circular, el inicio y el final están directamente relacionados tanto en la forma como en el fondo, la cámara se acerca a una mansión y los espectadores son los únicos testigos de cómo Kane dice su última palabra: Rosebud, asimismo al final los espectadores serán los únicos que conozcan el significado de la palabra y se volverán a alejar de la mansión. En la película nos encontramos dos hilos argumentales bien diferenciados: La aparente trama principal (la búsqueda del significado de Rosebud) y la aparente trama secundaria (la vida de un personaje carismático y soñador que embrutecido por el dinero y el poder se convierte en un ser inhumano, déspota y patético). La supuesta trama principal no es más que una excusa para que se desarrolle la trama secundaría, la que realmente interesa al autor y al espectador, es lo que Hitchcock llamaba un McGuffin. La trama de la búsqueda del misterio tiene un desarrollo lineal, aparte de tener una duración escasa en el metraje. La vida de Kane tiene un desarrollo fragmentado y subjetivo, construido a base de flashbacks, aquellas personas que conocieron al poderoso magnate nos van explicando como fue su experiencia. Con cada una de las entrevistas se da una visión diferente del protagonista, tanto porque van narrando con cierto orden cronológico el desarrollo del personaje como porque cada uno de ellos tiene una relación y una opinión distinta de Kane. Para que no nos perdamos en este complejo desarrollo de la trama, Welles monta, antes de que comiencen las entrevistas, un noticiario que resume brevemente la vida de Kane, narrándonos de forma simple y aparentemente inocente los "capítulos" de su vida que luego se desarrollarán subjetivamente. Para realizar este noticiario Welles copió el formato de los noticiarios cinematográficos "News of the world", las imágenes que daban una información más antigua de la vida de Kane debían estar en malas condiciones debido al paso del tiempo, así que Welles pisó el negativo para erosionar la imagen.
¿Cómo un inexperto pudo hacer una obra maestra? No todo debe imputarse a la genialidad, también tuvo mucho que ver que dispusiera del apoyo de gente con una importante experiencia en el cine y con ganas de probar cosas nuevas. Por ejemplo Perry Ferguson, director de arte, que trabajó muy estrechamente con Welles en la preparación de los decorados, a los que el director daba gran importancia, tanto por su experiencia teatral como por la importancia compositiva que adquirían debido a la profundidad de campo, el decorado se convirtió en uno de los principales medios para focalizar la atención de la vista del espectador (el principal fue la luz, pero de eso escribiré en breve). Otro detalle relacionado con los decorados es que es la primera película sonora en incluir techos en sus decorados, la aplicación continua de fuertes contrapicados (la cámara situada debajo de la imagen enfocada y fijada hacía arriba) y los angulares con profundidad de campo obligaron a su utilización, algo que no se hacía desde el cine mudo.
Para montar una historia de desarrollo tan complejo y (aparentemente) desordenado se requería la colaboración de un montador hábil y experto, labor que recayó en un joven Robert Wise, Welles tuvo un control total del montaje y supervisó directamente a Wise. Robert Wise terminó siendo un director de cine reconocido, dirigiendo entre otras "Ultimátum a la tierra", "Marcado por el odio", "West side story" y "Sonrisas y lagrimas".
Pero si a alguien se le atribuye una enorme influencia sobre el resultado final de "Ciudadano Kane", y casi me atrevería a asegurar al cine que realizó Orson Welles durante su carrera, ese es Gregg Toland, reputadísimo director de fotografía. Por aquel entonces acababa de triunfar al recibir un Oscar a la mejor fotografía por "Cumbres borrascosas", pero estaba descontento con la industria de Hollywood, ya que no le permitían desarrollar todas las ideas que tenía en mente porque eran demasiado novedosas. Parece ser que al enterarse de que a un provocador nato e inexperto le habían dado libertad total creativa, él mismo se propuso personalmente para realizarle la fotografía, por supuesto Orson Welles aceptó. La relación entre Toland y Welles era muy cercana a la de un maestro y su alumno aventajado, se reunieron frecuentemente y durante mucho más tiempo que el frecuente para preparar un largometraje, Toland le daba clases a Welles sobre luz, ópticas y todo lo que estuviera relacionado con la fotografía, fue en estas "clases" en las Toland fue introduciendo en Welles sus propias inquietudes, imágenes deudoras del expresionismo alemán (la sombra de F. W. Murnau es muy larga) con fuertes contrastes entre sombras y luces, la utilización de ópticas gran angulares, angulaciones muy pronunciadas (con gran peso de los contrapicados) y la característica visual más recordada de "Ciudadano Kane": la profundidad de campo. Toland ya había trabajado la profundidad de campo con John Ford con buenos resultados, pero quería llegar más lejos, todas las imágenes de "Ciudadano Kane" están supeditadas a la profundidad de campo, esto generaba nuevos problemas. Con las ópticas habituales era muy fácil controlar el centro de visión del espectador, solo había que enfocar lo importante y desenfocar lo superfluo, con la profundidad de campo todo queda enfocado, así que había que dirigir la vista del espectador hacia donde interesaba al director de otras formas más complejas y sutiles, optaron por realizar un elaborado trabajo de decorados (al verse el decorado en todo momento con total claridad, este tiene una importancia incluso mayor que en la mayoría de películas), también optaron por dar una gran importancia al desarrollo de luces y sombras, tanto a nivel dramático como narrativo, el ejemplo más claro lo encontramos en "Xanadu", la enorme mansión/castillo en la que Kane pasa sus últimos años, las sombras son inteligentemente usadas para hacer ver que las habitaciones del castillo son mucho más grandes de lo que realmente son los propios decorados donde se esta rodando, esta utilización de luces y sombras, de grandes angulares, etc...se convertirían en una constante en el cine de Welles, uno de los directores más barrocos y retorcidos de la historia del cine.
Pero tampoco hay que exagerar el poder de influencia que pudieran tener sobre Welles, la película responde plenamente a sus inquietudes: por ejemplo su tendencia a los planos largos, en ocasiones rozando el plano secuencia, huyendo deliberadamente de las relaciones plano contraplano, esto quizás pueda tener alguna relación con los orígenes teatrales de Welles, cuantos menos cortes más libertad y linealidad tiene la actuación del actor, pero los planos largos son muy complejos, requieren ser preparados detalladamente, otra de las características del cine de Welles. Incluso la influencia que pudo tener Toland en esa visualización expresionista es discutible, o como mínimo matizable, Welles en su juventud rodó un cortometraje directamente influenciado por "El gabinete del Doctor Caligari", la película más expresionista del expresionismo alemán. Además hay que considerar que toda su filmografía esta trufada de numerosas características netamente expresionistas: Interpretaciones excesivas, personajes atormentados, contrastes de luces y sombras muy marcados, posicionamientos de cámara imposibles,...