Las cumbres entre España, Portugal (porque los portugueses van, ¿no?, vamos, que está más o menos claro que a nadie le importa demasiado si es así o no, pero es por disimular un poco) y nuestras antiguas colonias americanas son una bellísima ocasión para el reencuentro, para empaparnos y rebozarnos, cuál croqueta de pollo, de españolidad, para comer y beber como Dios manda, para montar francachelas con amiguetes y compañeros de correrías varios y para hacer negocios o patrocinar a compañías de tu propio país en su legítimo derecho por abrirse paso en sectores regulados por otros gobiernos. Como es evidente, todos ellos son motivos de peso para que las cumbres en cuestión tengan muy buena prensa.
El tópico dice que España es vista con mucha simpatía en Latinoamérica, que los nativos nos tienen en alta estima porque, a fin de cuentas, somos la Madre Patria, compartimos lengua, religión y cultura y, ¡qué caray!, nos sentimos reconocidos los unos en los otros. Los medios de comunicación, además, aseguran periódicamente que, las empresas españolas que han cruzado el charco, para ofrecer sus servicios de telefonía, agua, energía o autopistas, por mencionar sólo algunos ejemplos, a los sudamericanos, lo hacen incluso, en ocasiones, con un nivel de servicio y respeto al cliente semejante al que les acompaña en su actividad en la península (juzguen por sí mismos cuán contentos andarán). Por último, como es sabido, una de las muchas ventajas que supone tener un Rey (también conocido como “señor Rey”) como Jefe del Estado, además de ahorrarnos molestos trámites democráticos que, como es consustancial a España, nada bueno podrían traer, es que su buen hacer y su permanencia en el cargo le permite tejer unas relaciones privilegiadas con las diversas satrapías con droit de cité reconocido en el orbe, como pueda ser la dinastía saudita o nuestro querido “sobrino” marroquí pero también, como la historia demuestra, con los gobernantes latinoamericanos, incluso cuando éstos sean elegidos democráticamente. Así de bueno es el Rey, así de majete y simpaticón, sí, pero también eficaz. Y no crean, que sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, aplicadamente, se han esforzado en preservar este legado y, como es bien sabido, gracias a ello nuestros lazos con Latinoamérica y sus elites dirigentes son fenomenales y cada día más chachi-pirulis.
Sobre lo que ya no hay tanto acuerdo, pero bueno ¿qué esperaban?, ¡para algo somos españoles!, ¡qué se note!, es respecto de si la recia política de José María Ánsar, en su gallarda maniobra de postrarse a los pies del Emperador a la velocidad del rayo y a continuación emplear el látigo de su desprecio con los “países amigos” de América a poco que se salieran de madre, fue buena o mala para defender esa entelequia llamada “intereses españoles”. Hugo Chávez, con golpe de Estado y todo, fue el que más disfrutó de las caricias de la nueva diplomacia española, algo por lo que el tipo parece bastante resentido...pero, ¿que le vamos a hacer? Así es la ingratitud humana, siempre presente para con España y su grandeza, ¡descastados!. Digámoslo claro, Hugo Chávez no sabe aguantar ni siquiera una broma de nada. Es culpa suya. Y un dictadorzuelo, porque el apoyo popular expresado masivamente en las urnas, como bien podemos explicar a los marroquíes o a los argelinos, por no hablar de los turcos o, como nos pongamos tontos, de los mexicanos o de los estadounidenses, no ha de confundirse con la democracia. Ahora bien, existiendo un amplio consenso sobre la execrabilidad del Presidente de Venezuela, extensible en los medios de comunicación españoles a los que le votan, la cuestión es si la mejor política para afrontar estas realidades es la de Su Ansaridad o, por el contrario, alguna alternativa más...más... “simpática”. Pero héteme aquí que, sobre esto, no seré yo quién se pronuncie. Ustedes mismos.
Por otra parte, sobre nuestro Jefe del Estado y su exhibición del fatídico sábado 10 de noviembre, a la vista de cómo se las gasta la Fiscalía, también me da algo de miedo hacer una valoración sincera. En cualquier caso, se puede constatar la unanimidad con la que los medios de comunicación españoles han jaleado su tabernaria (¡y tan hermosamente española!) intervención en la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno (que, por cierto, por mucho que se empeñen, ni los mismos sudamericanos pueden evitar que supure españolidad por todos sus poros, con esas tertulias con gente interrumpiéndose, pegando gritos, faltándose socarronamente y, si se ponen las cosas bien, llevándose el Monopoly). Las loas que ha recibido desde todas partes (siempre y cuando no crucemos los Pirineos) ensalzan la virilidad del Monarca, la oportunidad de su gesto, los beneficios que para la imagen y los intereses de nuestro país conllevará y, muy especialmente, realzan la competencia y tino que nuestro Jefe del Estado ha demostrado una vez más en el ejercicio de sus funciones.
Como esta unánime valoración interna se combina con un absoluto rechazo, mezclado con perplejidad, por parte de toda la prensa iberoamericana, así como con una visión de nuestro Jefe del Estado en los medios europeos cada día más parecida a la que se tenía de Borís Yeltsin y sus pellizcos a toda secretaria que se pusiera a tiro, hecho éste, que cotejado con varias cabezas pensantes que me rodean, y una vez extraídas sus impresiones al respecto de todo este circo, no tengo yo del todo muy claro. Y digo esto porque, a la vista de los titulares de otros tantos periódicos que he podido leer en estos días, como “Times” “Le Fígaro” “Le Monde” y la versión neerlandesa de “Metro” en Bruselas, en el que he entendido más bien poco (sólo la palabra “mond” que significa “boca”, y poco más…) podemos extraer ya dos explicaciones alternativas:
- En España andamos todos acojonados ante la perspectiva de que la Fiscalía nos pille en un renuncio osando expresar alguna crítica a Su Campechanidad.- La valoración que nuestra opinión publicada tiene de lo que es una actuación diplomática sensata difiere sustancialmente de lo que opinan los sudamericanos (lo que tiene cierta importancia, dado que son ellos los afortunados receptores de nuestros desvelos), pero también de lo que es común en las naciones desarrolladas de nuestro entorno, supuestamente neutrales en todo este asunto.
Ahora bien, eso de que son “neutrales” es generoso. Lo que son, sobre todo, es extranjero y, por definición, envidiosos de España y de su grandeza. Desde ese fin de semana, también, de nuestro Jefe del Estado.
Pero…permítanme que haga flashback en alto: que me dicen del momento "realismo mágico" en el que JC I “El Campechano”, unos segunditos antes de soltar la réplica diplomática del “porque no te callas tú, gilipollas (esto último me apuesto el cuello con ustedes y no lo pierdo a que lo soltó entre dientes…)”, se puso entre la línea visual de ZP y Chávez, señalándolo con el dedo acusador de Dios diciendo “Tú, tú”,…¡ay! Que me recordó a aquellos matones del pueblo de unos amigos que, en cuanto les caía un balonazo fortuito mientras estaban de espaldas, se giraban hacia el campo de fútbol y, al primer pringado que hubiere tenido la mala fortuna de cruzar su mirada levemente con la de semejantes elementos, le reproducían el gesto del rey. Con la posterior apertura de esfínter del pobre desgraciado que sabía que, en pocos minutos, iba a morir si no huía…
Por enésima vez, el Rey al lado del pueblo, como uno más, ya sea un matón de barrio o un directivo de multinacional española (generalmente los primeros acaban siendo los segundos años después, no hace falta nivel de inglés para ello, ni estudios)…eso o que la carísima educación que le hemos pagado al niño para no hacer otra cosa que saber comportarse en estas ocasiones no ha dado más de sí, milagros a Lourdes…y es que en este país de “Lameculos”, lo que en la gente normal es grosería, en el Señor Rey es contundencia…¡manda güevos!
La única realidad de todo este “tinglao” es que tenemos una política exterior de chiste, celebramos y financiamos cumbres que son unos paripes donde, encima, van y nos insultan y donde de nuevo el Señor Rey paga los platos rotos de la inutilidad e incapacidad de este gobierno (que no me va mal, porque total, para lo que hace…). Ha pasado en Argelia, con la visita a Ceuta y Melilla, con el ofrecimiento que hicieron para su mediación en el conflicto de las papeleras y ahora le obligan a defender en solitario la dignidad de España ante la perplejidad de ZP. Con Trini y Desatinos con cara de estarles haciendo un enema, que solo abrió la boca para decirle “si, por supuesto” a Chávez…ZP se cree que la política exterior es como la mili, donde lo mejor es pasar desapercibido, se cree que si no nos quejamos, a lo mejor nadie se va a dar cuenta que nos están sodomizando una banda de republicas bananeras, desde el Chad a Nicaragua pasando por Marruecos (y que conste que lo único que esto implica es que, este nuestro Reino, bebe de esas chabacanerías y cada día más parece una República de Ídem)…
Chávez es un bocazas y el rey ha actuado en reciprocidad, extralimitándose en sus funciones, aunque los verdaderos responsables de este espectáculo son los anfitriones, que deberían haber puesto orden a tiempo. Pero no acaba aquí la cosa, o qué se pensaban que ya, ¿no? ¡¡Almas de cántaro!!...ahora Chávez está cargando contra el Rey, contra España y contra todo lo que se le ponga por delante, y también lo acusa de “golpista” (pa’ mear y no echar gota, que diría aquél), porque, según él, es el Señor Rey quién dirige la política exterior de España…está mu’enterao, el colega…!
Pero que queréis que os diga, o recibimos al ciudadano Borbón con todos los honores de este país…ya sabéis, paellada a escote en Zarzuela, sangría de la güena, de la que hace la Sofi los fines de semana en Marivent… y después todos de putas ¡que paga ZP!…o lo ahostiamos cuando se baje del avión aprovechando para proclamar la república gijonesa del Avilés.
Miren, ni irnos de putas con él…que le gustan las horteras (entre Bárbaras Rey, que si la italiana esa canija y cutre y tal…) ni ahostiarlo (que no queda bonito, coñe, ¡que es un abuelete!), pero, más que nada, porque ya que la vas a liar, la lías bien, no te pares en el que te calles….faltó decirle, ¡qué te calles hostia ya!, ¡que te arreo dos tollinas a ti y la puta esa que te la está comiendo!…sí, sí a ti Ortega, maricona (en este punto debería haberse levantado señalando, con el dedo de las pajas a las nenas, al ex preso por ladrón en Nicaragua, su augusto presidente) y, si se mete por medio, el salvador de Bolivia) o, directamente, haber hecho uso de los 15 días de fiero adiestramiento militar que tuvo para que le dieran el disfraz de Dr. Magneto y le das de hostias a los allí congregados…y punto, que ya lo grabarán en video los de TVE y lo exponen en plan: ahí tienen al Rey de las Españas departiendo amistosamente con sus amigos del cono sur americano….o sea…que para mi gusto se quedó en un bluff….casi se gana el sueldo…
Resumiendo: que soplan buenos tiempos para los republicanos, los españoles, me refiero, no los estadounidenses.
A mí no se me hace muy sorprendente la reacción del monarca y es que ésta, casa perfectamente con los chascarrillos que, sobre su persona, circulan desde hace años respecto a determinados modales barriobajeros, chabacanos y sátiros (cuando hay damas de por medio). Cuestión distinta es que, quienes no se hayan quitado la venda todavía y crean a pies juntillas lo que determinados medios o incombustibles monárquicos les pretenden hacer tragar, se hayan llevado una sorpresa con la frase de marras, tan extendida ya en España, por otra parte, que hasta de politono-techno se me ha disfrazado ya.
Ahora bien, en mi opinión, lo mejor ha venido (como no) de aquí dentro, y es que si en la cumbre se ha comprobado que la fraternidad y amistad no son, precisamente, muy comunes entre determinados países sudamericanos, en España son palabras vacías de contenido cuando se trata de las relaciones entre los dos principales partidos. Especialmente cómicas me han resultado las declaraciones de Don Mariano prestas a sacar la mayor tajada electoralista posible criticando a Zapatero y elogiando la figura del monarca, cuando su guía y prócer espiritual, el marido de la Botella (nótese la sorna), ya había agradecido a ambos su defensa desacreditándole una vez más. No contento con ello, y al no haber sacado el supuesto rédito pretendido, ahora intenta alargar, de un modo ficticio el asunto, solicitando que se llame a consultas al embajador. Grandioso.
Respecto a Chávez, hace mucho tiempo que lo tengo por uno de esos dirigentes a los que siempre cabe prestar atención, pues una nunca sabe los buenos momentos que nos puede deparar. Desde el día en que lo escuché lanzando peroratas contra “Condoleccita” como quien trata de razonar con su caniche, se ganó mi corazón…
Por otro lado, me parece indigno no invitar, al menos, a otros países que podrían aportar mucho en estos debates, tales como Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau o Sao Tomé y Príncipe. La que nos estamos perdiendo por esta discriminación geográfica.
En fin, con un poco de paciencia, dado que todos han logrado tener su parte de éxito en la trifulca (Chávez se despacha a gusto pintorreándose del rey a su vuelta a Venezuela, quedando como el más macho ante el imperialismo; el rey ha hecho exactamente lo que sus defensores y entusiastas querían ver; ZP queda como un líder, demasiado por encima, intelectual y, educacionalmente, de la media en esa jaula de grillos), no sería de extrañar que en breve se organice algún sarao en el que el rey, ZP y Chávez se den algún abracito y un "pelillos a la mar" por el bien de nuestros pueblos. Y ahora que alguien me explique por qué Chávez no manda a freír gárgaras a JC, con algo como “cállese usted, abogado de pleitos pobres”. Para mí, que estaba estupefacto por la suerte que estaba teniendo y cómo iba a ser recibido en olor, o más correctamente, en loor de multitudes a la vuelta. Véase: http://cvc.cervantes.es/alhabla/museo_horrores/museo_014.htm
Y digo más,… ¿la Constitución no dice que el rey no puede realizar ningún tipo de acción política sin la sanción del presidente del gobierno o del ministro del ramo? ¿Desde cuándo tiene voz (públicamente digo) fuera del discurso de navidad o discursos escritos por sus negros? JC I “El Campechano” tendría toda la razón del mundo, o no, al decir el ¿Por qué no te callas?, si, pero en una comida privada, jamás en un acto político, del tipo que sea. Será paranoia, pero lo que leo y oigo últimamente alrededor de nuestros queridos reinantes campechanos, cada vez me suena más a otros tiempos, cuando un señor lo designó sucesor. Es la primera vez que le oímos abrir la boca espontáneamente en 30 años, se secuestran publicaciones y se juzga (además hoy), a los autores de una caricatura, la derecha más recalcitrante le insta a actuar contra el peligro separatista so pena de abdicación…Todo esto me suena a campaña de imagen. Ahora falta saber si “El Campechano” recogerá el guante, porque tanto tiempo sin trabajar, por mucho que se lo exija la COPE, yo creo que le costará mucho (si a mí me cuesta cada mañana echarme al tajo, imagínate a él). Me irrita cada vez más que SM trate de tú a todo dios, sin importarle que sea otro jefe de estado sobre el cual no tiene ningún ascendiente. Que pida respeto, pero con la educación debida, no con su bien educado desdén hacia la plebe.
Personalmente, creo que era perfectamente posible reaccionar de otro modo. De hecho, hacerlo de mil y una formas diferentes a la que se produjo. No obstante, los medios españoles van virando: de gesto “ejemplar” y “lección”, pasamos a lo que, más o menos, era una situación excepcional y el Rey “no tuvo más remedio”, por así decirlo, que actuar de esta forma. Bueno, vale, es un avance. De jalear esas formas hemos pasado a “explicarlas” por el concreto y muy peculiar contexto.
La clave no es si Chávez tal o cual. La cuestión es si el gesto del Rey facilita o no las relaciones de España con la región y defiende bien o no los intereses de nuestro país.
De Chávez podemos hablar, pero no es el tema. Podemos empezar por preguntarnos varias cosas cómo:
El tópico dice que España es vista con mucha simpatía en Latinoamérica, que los nativos nos tienen en alta estima porque, a fin de cuentas, somos la Madre Patria, compartimos lengua, religión y cultura y, ¡qué caray!, nos sentimos reconocidos los unos en los otros. Los medios de comunicación, además, aseguran periódicamente que, las empresas españolas que han cruzado el charco, para ofrecer sus servicios de telefonía, agua, energía o autopistas, por mencionar sólo algunos ejemplos, a los sudamericanos, lo hacen incluso, en ocasiones, con un nivel de servicio y respeto al cliente semejante al que les acompaña en su actividad en la península (juzguen por sí mismos cuán contentos andarán). Por último, como es sabido, una de las muchas ventajas que supone tener un Rey (también conocido como “señor Rey”) como Jefe del Estado, además de ahorrarnos molestos trámites democráticos que, como es consustancial a España, nada bueno podrían traer, es que su buen hacer y su permanencia en el cargo le permite tejer unas relaciones privilegiadas con las diversas satrapías con droit de cité reconocido en el orbe, como pueda ser la dinastía saudita o nuestro querido “sobrino” marroquí pero también, como la historia demuestra, con los gobernantes latinoamericanos, incluso cuando éstos sean elegidos democráticamente. Así de bueno es el Rey, así de majete y simpaticón, sí, pero también eficaz. Y no crean, que sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, aplicadamente, se han esforzado en preservar este legado y, como es bien sabido, gracias a ello nuestros lazos con Latinoamérica y sus elites dirigentes son fenomenales y cada día más chachi-pirulis.
Sobre lo que ya no hay tanto acuerdo, pero bueno ¿qué esperaban?, ¡para algo somos españoles!, ¡qué se note!, es respecto de si la recia política de José María Ánsar, en su gallarda maniobra de postrarse a los pies del Emperador a la velocidad del rayo y a continuación emplear el látigo de su desprecio con los “países amigos” de América a poco que se salieran de madre, fue buena o mala para defender esa entelequia llamada “intereses españoles”. Hugo Chávez, con golpe de Estado y todo, fue el que más disfrutó de las caricias de la nueva diplomacia española, algo por lo que el tipo parece bastante resentido...pero, ¿que le vamos a hacer? Así es la ingratitud humana, siempre presente para con España y su grandeza, ¡descastados!. Digámoslo claro, Hugo Chávez no sabe aguantar ni siquiera una broma de nada. Es culpa suya. Y un dictadorzuelo, porque el apoyo popular expresado masivamente en las urnas, como bien podemos explicar a los marroquíes o a los argelinos, por no hablar de los turcos o, como nos pongamos tontos, de los mexicanos o de los estadounidenses, no ha de confundirse con la democracia. Ahora bien, existiendo un amplio consenso sobre la execrabilidad del Presidente de Venezuela, extensible en los medios de comunicación españoles a los que le votan, la cuestión es si la mejor política para afrontar estas realidades es la de Su Ansaridad o, por el contrario, alguna alternativa más...más... “simpática”. Pero héteme aquí que, sobre esto, no seré yo quién se pronuncie. Ustedes mismos.
Por otra parte, sobre nuestro Jefe del Estado y su exhibición del fatídico sábado 10 de noviembre, a la vista de cómo se las gasta la Fiscalía, también me da algo de miedo hacer una valoración sincera. En cualquier caso, se puede constatar la unanimidad con la que los medios de comunicación españoles han jaleado su tabernaria (¡y tan hermosamente española!) intervención en la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno (que, por cierto, por mucho que se empeñen, ni los mismos sudamericanos pueden evitar que supure españolidad por todos sus poros, con esas tertulias con gente interrumpiéndose, pegando gritos, faltándose socarronamente y, si se ponen las cosas bien, llevándose el Monopoly). Las loas que ha recibido desde todas partes (siempre y cuando no crucemos los Pirineos) ensalzan la virilidad del Monarca, la oportunidad de su gesto, los beneficios que para la imagen y los intereses de nuestro país conllevará y, muy especialmente, realzan la competencia y tino que nuestro Jefe del Estado ha demostrado una vez más en el ejercicio de sus funciones.
Como esta unánime valoración interna se combina con un absoluto rechazo, mezclado con perplejidad, por parte de toda la prensa iberoamericana, así como con una visión de nuestro Jefe del Estado en los medios europeos cada día más parecida a la que se tenía de Borís Yeltsin y sus pellizcos a toda secretaria que se pusiera a tiro, hecho éste, que cotejado con varias cabezas pensantes que me rodean, y una vez extraídas sus impresiones al respecto de todo este circo, no tengo yo del todo muy claro. Y digo esto porque, a la vista de los titulares de otros tantos periódicos que he podido leer en estos días, como “Times” “Le Fígaro” “Le Monde” y la versión neerlandesa de “Metro” en Bruselas, en el que he entendido más bien poco (sólo la palabra “mond” que significa “boca”, y poco más…) podemos extraer ya dos explicaciones alternativas:
- En España andamos todos acojonados ante la perspectiva de que la Fiscalía nos pille en un renuncio osando expresar alguna crítica a Su Campechanidad.- La valoración que nuestra opinión publicada tiene de lo que es una actuación diplomática sensata difiere sustancialmente de lo que opinan los sudamericanos (lo que tiene cierta importancia, dado que son ellos los afortunados receptores de nuestros desvelos), pero también de lo que es común en las naciones desarrolladas de nuestro entorno, supuestamente neutrales en todo este asunto.
Ahora bien, eso de que son “neutrales” es generoso. Lo que son, sobre todo, es extranjero y, por definición, envidiosos de España y de su grandeza. Desde ese fin de semana, también, de nuestro Jefe del Estado.
Pero…permítanme que haga flashback en alto: que me dicen del momento "realismo mágico" en el que JC I “El Campechano”, unos segunditos antes de soltar la réplica diplomática del “porque no te callas tú, gilipollas (esto último me apuesto el cuello con ustedes y no lo pierdo a que lo soltó entre dientes…)”, se puso entre la línea visual de ZP y Chávez, señalándolo con el dedo acusador de Dios diciendo “Tú, tú”,…¡ay! Que me recordó a aquellos matones del pueblo de unos amigos que, en cuanto les caía un balonazo fortuito mientras estaban de espaldas, se giraban hacia el campo de fútbol y, al primer pringado que hubiere tenido la mala fortuna de cruzar su mirada levemente con la de semejantes elementos, le reproducían el gesto del rey. Con la posterior apertura de esfínter del pobre desgraciado que sabía que, en pocos minutos, iba a morir si no huía…
Por enésima vez, el Rey al lado del pueblo, como uno más, ya sea un matón de barrio o un directivo de multinacional española (generalmente los primeros acaban siendo los segundos años después, no hace falta nivel de inglés para ello, ni estudios)…eso o que la carísima educación que le hemos pagado al niño para no hacer otra cosa que saber comportarse en estas ocasiones no ha dado más de sí, milagros a Lourdes…y es que en este país de “Lameculos”, lo que en la gente normal es grosería, en el Señor Rey es contundencia…¡manda güevos!
La única realidad de todo este “tinglao” es que tenemos una política exterior de chiste, celebramos y financiamos cumbres que son unos paripes donde, encima, van y nos insultan y donde de nuevo el Señor Rey paga los platos rotos de la inutilidad e incapacidad de este gobierno (que no me va mal, porque total, para lo que hace…). Ha pasado en Argelia, con la visita a Ceuta y Melilla, con el ofrecimiento que hicieron para su mediación en el conflicto de las papeleras y ahora le obligan a defender en solitario la dignidad de España ante la perplejidad de ZP. Con Trini y Desatinos con cara de estarles haciendo un enema, que solo abrió la boca para decirle “si, por supuesto” a Chávez…ZP se cree que la política exterior es como la mili, donde lo mejor es pasar desapercibido, se cree que si no nos quejamos, a lo mejor nadie se va a dar cuenta que nos están sodomizando una banda de republicas bananeras, desde el Chad a Nicaragua pasando por Marruecos (y que conste que lo único que esto implica es que, este nuestro Reino, bebe de esas chabacanerías y cada día más parece una República de Ídem)…
Chávez es un bocazas y el rey ha actuado en reciprocidad, extralimitándose en sus funciones, aunque los verdaderos responsables de este espectáculo son los anfitriones, que deberían haber puesto orden a tiempo. Pero no acaba aquí la cosa, o qué se pensaban que ya, ¿no? ¡¡Almas de cántaro!!...ahora Chávez está cargando contra el Rey, contra España y contra todo lo que se le ponga por delante, y también lo acusa de “golpista” (pa’ mear y no echar gota, que diría aquél), porque, según él, es el Señor Rey quién dirige la política exterior de España…está mu’enterao, el colega…!
Pero que queréis que os diga, o recibimos al ciudadano Borbón con todos los honores de este país…ya sabéis, paellada a escote en Zarzuela, sangría de la güena, de la que hace la Sofi los fines de semana en Marivent… y después todos de putas ¡que paga ZP!…o lo ahostiamos cuando se baje del avión aprovechando para proclamar la república gijonesa del Avilés.
Miren, ni irnos de putas con él…que le gustan las horteras (entre Bárbaras Rey, que si la italiana esa canija y cutre y tal…) ni ahostiarlo (que no queda bonito, coñe, ¡que es un abuelete!), pero, más que nada, porque ya que la vas a liar, la lías bien, no te pares en el que te calles….faltó decirle, ¡qué te calles hostia ya!, ¡que te arreo dos tollinas a ti y la puta esa que te la está comiendo!…sí, sí a ti Ortega, maricona (en este punto debería haberse levantado señalando, con el dedo de las pajas a las nenas, al ex preso por ladrón en Nicaragua, su augusto presidente) y, si se mete por medio, el salvador de Bolivia) o, directamente, haber hecho uso de los 15 días de fiero adiestramiento militar que tuvo para que le dieran el disfraz de Dr. Magneto y le das de hostias a los allí congregados…y punto, que ya lo grabarán en video los de TVE y lo exponen en plan: ahí tienen al Rey de las Españas departiendo amistosamente con sus amigos del cono sur americano….o sea…que para mi gusto se quedó en un bluff….casi se gana el sueldo…
Resumiendo: que soplan buenos tiempos para los republicanos, los españoles, me refiero, no los estadounidenses.
A mí no se me hace muy sorprendente la reacción del monarca y es que ésta, casa perfectamente con los chascarrillos que, sobre su persona, circulan desde hace años respecto a determinados modales barriobajeros, chabacanos y sátiros (cuando hay damas de por medio). Cuestión distinta es que, quienes no se hayan quitado la venda todavía y crean a pies juntillas lo que determinados medios o incombustibles monárquicos les pretenden hacer tragar, se hayan llevado una sorpresa con la frase de marras, tan extendida ya en España, por otra parte, que hasta de politono-techno se me ha disfrazado ya.
Ahora bien, en mi opinión, lo mejor ha venido (como no) de aquí dentro, y es que si en la cumbre se ha comprobado que la fraternidad y amistad no son, precisamente, muy comunes entre determinados países sudamericanos, en España son palabras vacías de contenido cuando se trata de las relaciones entre los dos principales partidos. Especialmente cómicas me han resultado las declaraciones de Don Mariano prestas a sacar la mayor tajada electoralista posible criticando a Zapatero y elogiando la figura del monarca, cuando su guía y prócer espiritual, el marido de la Botella (nótese la sorna), ya había agradecido a ambos su defensa desacreditándole una vez más. No contento con ello, y al no haber sacado el supuesto rédito pretendido, ahora intenta alargar, de un modo ficticio el asunto, solicitando que se llame a consultas al embajador. Grandioso.
Respecto a Chávez, hace mucho tiempo que lo tengo por uno de esos dirigentes a los que siempre cabe prestar atención, pues una nunca sabe los buenos momentos que nos puede deparar. Desde el día en que lo escuché lanzando peroratas contra “Condoleccita” como quien trata de razonar con su caniche, se ganó mi corazón…
Por otro lado, me parece indigno no invitar, al menos, a otros países que podrían aportar mucho en estos debates, tales como Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau o Sao Tomé y Príncipe. La que nos estamos perdiendo por esta discriminación geográfica.
En fin, con un poco de paciencia, dado que todos han logrado tener su parte de éxito en la trifulca (Chávez se despacha a gusto pintorreándose del rey a su vuelta a Venezuela, quedando como el más macho ante el imperialismo; el rey ha hecho exactamente lo que sus defensores y entusiastas querían ver; ZP queda como un líder, demasiado por encima, intelectual y, educacionalmente, de la media en esa jaula de grillos), no sería de extrañar que en breve se organice algún sarao en el que el rey, ZP y Chávez se den algún abracito y un "pelillos a la mar" por el bien de nuestros pueblos. Y ahora que alguien me explique por qué Chávez no manda a freír gárgaras a JC, con algo como “cállese usted, abogado de pleitos pobres”. Para mí, que estaba estupefacto por la suerte que estaba teniendo y cómo iba a ser recibido en olor, o más correctamente, en loor de multitudes a la vuelta. Véase: http://cvc.cervantes.es/alhabla/museo_horrores/museo_014.htm
Y digo más,… ¿la Constitución no dice que el rey no puede realizar ningún tipo de acción política sin la sanción del presidente del gobierno o del ministro del ramo? ¿Desde cuándo tiene voz (públicamente digo) fuera del discurso de navidad o discursos escritos por sus negros? JC I “El Campechano” tendría toda la razón del mundo, o no, al decir el ¿Por qué no te callas?, si, pero en una comida privada, jamás en un acto político, del tipo que sea. Será paranoia, pero lo que leo y oigo últimamente alrededor de nuestros queridos reinantes campechanos, cada vez me suena más a otros tiempos, cuando un señor lo designó sucesor. Es la primera vez que le oímos abrir la boca espontáneamente en 30 años, se secuestran publicaciones y se juzga (además hoy), a los autores de una caricatura, la derecha más recalcitrante le insta a actuar contra el peligro separatista so pena de abdicación…Todo esto me suena a campaña de imagen. Ahora falta saber si “El Campechano” recogerá el guante, porque tanto tiempo sin trabajar, por mucho que se lo exija la COPE, yo creo que le costará mucho (si a mí me cuesta cada mañana echarme al tajo, imagínate a él). Me irrita cada vez más que SM trate de tú a todo dios, sin importarle que sea otro jefe de estado sobre el cual no tiene ningún ascendiente. Que pida respeto, pero con la educación debida, no con su bien educado desdén hacia la plebe.
Personalmente, creo que era perfectamente posible reaccionar de otro modo. De hecho, hacerlo de mil y una formas diferentes a la que se produjo. No obstante, los medios españoles van virando: de gesto “ejemplar” y “lección”, pasamos a lo que, más o menos, era una situación excepcional y el Rey “no tuvo más remedio”, por así decirlo, que actuar de esta forma. Bueno, vale, es un avance. De jalear esas formas hemos pasado a “explicarlas” por el concreto y muy peculiar contexto.
La clave no es si Chávez tal o cual. La cuestión es si el gesto del Rey facilita o no las relaciones de España con la región y defiende bien o no los intereses de nuestro país.
De Chávez podemos hablar, pero no es el tema. Podemos empezar por preguntarnos varias cosas cómo:
- ¿Por qué sus formas y modos totalitarios han de permitir respecto de Venezuela que la aproximación pragmática habitual en medios diplomáticos y económicos sea abandonada, a diferencia de lo que ocurre con otras dictaduras, incluyendo no sólo las de corte populista verbenero “chavista” sino las de verdad, como, no sé, muchos de nuestros “socios privilegiados”? Estoy a favor de una política exigente en materia democrática y de derechos humanos, pero que no sea hipócrita, que valga para todos. Que la prensa española trate igual de mal a Chávez que a cualquier otro populista con tendencias autoritarias, aunque sean blancos. Que nuestro Gobierno haga lo propio. Y no digamos ya respecto de las dictaduras con todas las letras, empezando por Marruecos, nuestro fiel aliado y socio, y siguiendo por China, Cuba, Pakistán…
- Los medios de comunicación españoles no pueden defender, en un lapso de un minuto, que “Venezuela es una dictadura sin libertad de prensa y un férreo control por parte del Gobierno de los medios de comunicación” y a la vez que “la prensa venezolana cuestiona la conveniencia e inteligencia de los exabruptos de Chávez”. Es un poco contradictorio, la verdad. Pero aquí es que nos tragamos todo siempre y cuando sea beneficioso para nuestra versión.
Un último dato: en Chile están cuestionándose, con especial interés, el papel de Bachellet, en Venezuela el de Chávez, en Nicaragua el de Ortega… desde la perspectiva de si efectivamente lo hicieron bien, si defendieron de manera pragmática e inteligente los intereses de su país, si se comportaron correctamente. El único país del mundo donde brilla por su ausencia la reflexión crítica sobre la propia actuación (que es la que más ha de interesar a alguien sensato, a una nación sensata, analizar ante todo lo que uno ha hecho o podido hacer mal) es el nuestro, sustituida por una ovación atronadora y cortesana que esconde cualquier posible reflexión…¡qué más se puede pedir que tener shows de estos, que entretienen y permiten a las opiniones públicas sensibles a los gestos de populismo reconciliarse con sus líderes!
Porque lo mejor de todo este asunto es que, a la vez, se califique de “ejemplar” el gesto de nuestro monarca y se haga mofa de la raíz populista de toda una serie de líderes sudamericanos.
Un último dato: en Chile están cuestionándose, con especial interés, el papel de Bachellet, en Venezuela el de Chávez, en Nicaragua el de Ortega… desde la perspectiva de si efectivamente lo hicieron bien, si defendieron de manera pragmática e inteligente los intereses de su país, si se comportaron correctamente. El único país del mundo donde brilla por su ausencia la reflexión crítica sobre la propia actuación (que es la que más ha de interesar a alguien sensato, a una nación sensata, analizar ante todo lo que uno ha hecho o podido hacer mal) es el nuestro, sustituida por una ovación atronadora y cortesana que esconde cualquier posible reflexión…¡qué más se puede pedir que tener shows de estos, que entretienen y permiten a las opiniones públicas sensibles a los gestos de populismo reconciliarse con sus líderes!
Porque lo mejor de todo este asunto es que, a la vez, se califique de “ejemplar” el gesto de nuestro monarca y se haga mofa de la raíz populista de toda una serie de líderes sudamericanos.
4 comentarios:
joder qué largo. voy a ver si me pongo a leerlo pero... qué pereza no?
haré el esfuercillo ya que te pones y luego te digo cosas. besos
Vamos a ver, llevo dos párrafos y no entiendo na. Tú en qué escribes? Porque en mi barrio no me enseñaron a ahblar así.
Vamos, que si a alguien se le ocurría decir semejantes palabros o le llamaban marica o loco o le exortizaban, pero la pedrada se la llevaba.
Sigo intentándolo no obstante
Mira no puedo. ya lo intento mañana. tengo a estas horas ya dureza mental, que no es que se me haya resecado el chicle, es que estoy un poco espeso. pero lo intento eh, lo prometo.
un besote
tio goinnnnnnnnnnn'! ereh uhn rediyorrrr!(redicho, x si no keda claro!)seguro q somos de la misma sangre? jejeje! toy orgulloso de tirrrlll!!! feliz navidad!
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