La película que nos ocupa hoy, además de haberla echado por enésima vez, esta pasada semana, la televisión privada, fue una de las de mayor éxito de público en la historia del cine, algo lógico viendo la unanimidad de la crítica en ponerle un Cero Patatero.
Independence Day es una película entretenida, emocionante, espectacular y con un desenlace más original de lo que pudiera suponerse. Pero eso no es todo: llegados a este punto, creo firmemente que ha llegado la hora de que alguien reivindique esta superproducción como película verdaderamente intelectual, incluso visionaria.
Ya se que siempre estoy con lo mismo, pero cada vez que he defendido a ultranza esta cinta mis amigos se han reído de mí en mi propia cara…y ustedes dirán: -pasa de tus amigos de una vez y búscate otros- y debería, pero es que, de vez en cuando, ¡me ponen los pies en la tierra!
Por ellos, intentaré refutar, una por una, todas las injustas descalificaciones que ha recibido para que vean (si no lo han hecho ya) que estamos ante un gran clásico:
“Es la típica superproducción yanqui, el héroe incomprendido salvando al mundo”: En primer lugar, los protagonistas son gente normal, gentes comunes como usted y como yo, no musculosas en plan Schwarzenegger. En segundo lugar, ¿qué tiene de malo que sea la típica superproducción yanqui? Eso, más bien, es garantía de calidad, ¿no?
“Es una película reaccionaria”: habría que ver porqué eso es malo, pero, en cualquier caso, no es cierto: Los protagonistas de Independence Day son una amalgama de razas, culturas y religiones que se unen para salvar al mundo de manera altruista, renunciando a sus intereses egoístas (además, el único “malo” humano de la película es un auténtico WASP).
“Los americanos idean un plan para salvar el mundo y todos los demás los siguen como borregos”: ¿Pero usted en qué mundo vive? ¿No ha visto Kosovo, Bosnia, la Guerra del Golfo, Irán…? ¡A ver si tenemos claro quién manda aquí! ¿Alguien se creería una película en la que el presidente Aznar idea un plan para salvar el mundo? ¡Por favor! Los americanos siempre innovan, son los primeros en todo; que también lo sean en la película es totalmente normal, esto casi es cine documental.
“El presidente de Estados Unidos combate a los alienígenas con un caza… Ridículo”. Se ve que quién hizo esta aseveración no tuvo la precaución de seguir las noticias del caso Lewinsky; los presidentes de Estados Unidos siempre pueden sorprendernos. Por otro lado, imagínense que a McCain le hubiera dado por ganar las elecciones presidenciales, nos podríamos haber ido preparando para ver películas en que el presidente salva el mundo a bordo de una fragata o un barco pesquero.
“La historia es ridícula, el guión es patético”. Sin duda, compañeros, ustedes prefieren Nouvelle Vague, una escena de un tío mirando al horizonte durante 40 minutos, porque “expresa mucho más”. La verdad es que el guión es bastante sólido, con alusiones culturales de gran calado y un final sorpresivo y emocionante (¿Quién podía pensar que la Nueva Economía, en forma de virus informático, iba a acabar con los extraterrestres?).
Simplemente ¡fantástica!
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